Florida -- Miguel Cabrera comenzó su transición a la tercera base, bueno, sin tener que fildear en la tercera base.
El toletero venezolano bateó de 3-0 y no tuvo ninguna oportunidad de fildeo, el sábado, en el debut primaveral de los Tigres de Detroit contra los Bravos de Atlanta, en el complejo ESPN de Lake Buena Vista, Florida. Detroit derrotó 2-0 a los Bravos.
Los únicos rodados que manejó Cabrera fueron los que mandó el inicialista Prince Fielder durante los calentamientos anteriores a cada entrada. Cabrera se mudó de la primera a la tercera base para facilitar que Detroit firmara a Fielder por nueve temporadas y $214 millones de dólares.
"Estoy trabajando fuerte para hacer la transición a tercera base, será un trabajo difícil, pero tengo ganas de jugar y seguir trabajando", dijo Cabrera a ESPNdeportesLosAngeles.com.
"Me he sentido bien, no encuentro mucha diferencia. Claro que ya en los juegos las cosas serán diferentes, es más rápido, hay más acción, hay que estar más pendiente", agregó el jugador.
La tercera base no es extraña para Cabrera, quien ha jugado en 387 partidos en la esquina caliente, pero ninguno desde el 2008, cuando Detroit lo usó en 14 encuentros allí. Hasta el año anterior se había desempeñado como antesalista regular de los Marlins de Florida.
"Para Miguel es un asunto de orgullo y desprendimiento", dijo el cubano Al Avila, asistente de la presidencia y gerencia general de los Tigres.
"El orgullo de mostrar que puede jugar allí y el desprendimiento de haberse ofrecido para mudarse de primera base y facilitar la firma de Fielder. No es una transición obligada, sino voluntaria", agregó Avila.
Para facilitar un traspaso fluido y menos traumático, Cabrera ha pasado mucho tiempo en el campo tomando rodados extras cada día. El coach dominicano Rafael Belliard supervisa el proceso, mientras que Brandon Inge, quien se movió de tercera a segunda base, y Jhonny Peralta, quien ha regresado al campocorto después de un par de años en la esquina caliente, han aportado algunos consejos.
"Es un asunto de practicar una y otra vez. Poco a poco va luciendo más cómodo allí", dijo Belliard. "La parte más importante será la mental. Estoy seguro que lo hará bien", dijo Peralta.
"Espero cometer todos los errores que tengo que cometer en pretemporada para estar listo para la temporada", dijo Cabrera. "He practicado bien ahí, tengo una buena idea de como tirar a primera y hacer los dobleplays. El rodado hacia el lado derecho va a ser el más difícil, exige un disparo más largo y uno, o trata de lanzar más duro o tira la pelota de piconazo", admitió el jugador.
Por supuesto que el mayor temor de Detroit y sus aficionados, peor que la presunción de que Cabrera será errático en tercera base, es que lleve al plato su preocupación por lucir bien a la defensa.
"Son dos cosas muy diferentes, no puedo mezclar las dos cosas porque ahí será cuando de verdad afectaré al equipo", dijo Cabrera, quien batea .317 con 277 jonrones y 984 carreras empujadas en sus primeras nueve temporadas con Florida y Detroit.
La temporada pasada lideró la Liga Americana en bateo (.344), procentaje de embasarse (.448), juegos (161) y dobles (48). Cabrera pegó 30 jonrones, empujó 105 carreras y anotó 111. Con una protección como la Fielder-- 38 jonrones y 107 impulsas por año en últimas seis temporadas-- en la alineación, los números de Cabrera podrían mejorar. "Es el orden natural de las cosas. Algunas veces lo que te afecta también te ayuda", dijo Cabrera.
Por Enrique Rojas ESPNDeportesLosAngeles.com

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